"¿Qué has puesto para comer?
- ¡Oh! No te apures... El cocidito de siempre."


Tormento. Benito Pérez Galdós

domingo, 23 de julio de 2023

La Feria Gastronómica de Segura de León (Y un tartar dedicado)



En la retina perdura el esplendor de campos de cultivo, olivares y viñedos. El vasto y sereno paisaje del Valle de Matamoros. El perfil de Jerez de los Caballeros y sus torres, soberbios encinares y alcornocales se entrelazan en una danza natural que deleita los sentidos, el formidable castillo de Fregenal y tras una curva, Segura de León desliza sus blancas calles desde su castillo que se yergue altivo, como un guardián de la memoria que nos transporta a tiempos lejanos. Tiempos de órdenes de caballería y escaramuzas moriscas.


Los paisajes del suroeste extremeño de belleza, ora serena y queda, ora imponente y abrumadora, justifican con creces el viaje, pero la experiencia de aquella tarde hizo que el 23 de junio sea una fecha para el recuerdo; Segura, un destino al que volver y los segureños, gente para no olvidar.


Me habían invitado a impartir una pequeña ponencia sobre la cocina del retinto. Me precedió en la palabra D. Ángel Rodríguez Armijo, presidente de la S.A.T. Carne de Retinto con una exhaustiva y documentada ponencia sobre esta fantástica raza de vacuno. Ángel no solo demostró un profundo conocimiento sobre todos los aspectos del retinto, sino también pasión. Y cuando se unen sabiduría y entusiasmo surge la excelencia.

Las ponencias se enmarcaban en la Feria Gastronómica Segura para Comérsela: un ejemplo de buen hacer. Discreta en su dimensión, esta feria irradia una grandeza innegable, que se refleja en la autenticidad y calidad de cada expositor y en el espíritu que infunde en cada visitante.  [Enlace al video de las potencias.]

Dos mil quinientos visitantes, seis casetas de bares o restaurantes, tres de ellos de la localidad y tres de lugares cercanos y diez casetas de productores, de los que cuatro eran segureños: Miel y Meloja de Segura de León, Quesos El Majadal, Hacienda El Vedado y Embutidos Romero. Mención especial requiere por su labor social la caseta de la Asociación de Discapacitados Cristo de la Reja.


En este espacio único y acogedor de la plaza de Segura, los sabores se funden con las sonrisas, y la camaradería fluye en cada encuentro. Es una celebración de lo auténtico, donde la calidad y el buen gusto son los protagonistas indiscutibles.

La feria Segura para Comérsela, en su modesta grandeza, nos invita a saborear no solo la exquisitez de sus productos, sino también la esencia misma de la pasión que ha dado vida a este maravilloso encuentro gastronómico. Pasión y orgullo que muestran Isabel, su alcaldesa, Lorenzo, Estrella, María del Vall y otros miembros de la corporación municipal cuyos nombres esta pésima cabeza ha sido incapaz de retener: mil gracias por vuestras explicaciones y vuestra hospitalidad.


Segura y su feria crean un escenario que cautiva los sentidos, cada paso por sus calles y callejuelas trae consigo la esencia de un legado cultural que perdura en la arquitectura, las tradiciones y el palpitar de su gente. Es un viaje hacia lo auténtico, donde la historia se entreteje con la modernidad, y donde el presente se nutre de las raíces que se aferran con fuerza al suelo. En las casetas de sus productores y sus bares paladeamos su arte que trasciende la mera producción de alimentos, pues su labor trae consigo un canto a la sostenibilidad, la comunidad y la identidad cultural. Son la conexión viva entre la tradición y el futuro, entre el saber ancestral y la innovación sostenible. Cuando saboreamos los frutos de su arduo trabajo, no solo saciamos el hambre, sino que también nutrimos nuestra alma con la historia de una tierra que ha sido cuidada con esmero durante generaciones.

Y uno que en esto de la cocina a veces cabalga por los terrenos de la osadía y lo pretencioso se he empeñado en unir en un plato a los productores segureños presentes en la Feria y, cómo no, al retinto. Un plato que me recuerde aquellos sabores y aquella tarde del 23 de julio.

En la breve ponencia sobre la cocina del retinto propuse un pequeño viaje por las cocinas de Europa. Viaje que inicié con el steak tartar, plato de origen incierto, pero que se recoge por primera vez en los recetarios franceses de las primeras décadas del siglo XX. De forma muy resumida podemos decir que consiste en carne de vacuno cruda, finamente picada y sazonada con diversos condimentos como mostaza, cebolla, encurtidos y yema de huevo. Es un plato muy apreciado por su sabor audaz y textura única. Hoy el tartar está de moda (para bien y para mal) y hay infinidad de fórmulas, no solo de carne de vacuno sino de otras carnes: presa o lomo de cerdo ibérico o venado por citar algunos ejemplos. Este tipo de preparaciones se ha extendido también a los pescados, sobre todo atún y salmón y en general ha dado nombre a infinidad de preparaciones de alimentos crudos, picados y aderezados, sean carne, pescado o vegetales. En un antiguo artículo de este blog nos ocupamos en profundidad de su origen y damos algunas versiones.

Y he aquí la osadía ¿Seremos capaces de ofrecer una fórmula de steak tartar que podamos dedicar a la feria Segura para Comérsela? ¿Podemos elaborar un tartar con “acento” extremeño?

Vayamos con la profanación de steak tartar.

El ingrediente principal no nos ofrece dudas: mitad solomillo de retinto y mitad lomo de retinto. Nos gusta mezclar las dos carnes para obtener un mayor juego de texturas y sabores.

Se nos ocurre que podríamos cambiar un encurtido por algo más extremeño ¿quizá unas aceitunas “machás”? También podríamos dar un toque saladito, sabrosón y travieso con un picadillo de jamón ibérico. Y ¿porqué no? coronar con una grasita golosona: un velo de papada ibérica. Ya tenemos parte de nuestros productores, embutidos Romero y Hacienda el Vedado. Y, claro, el retinto.

El queso resulta más complicado de integrar en el tartar, pero no vamos a renunciar a él y acompañaremos nuestro plato con unas barquillas de apio rellenas de crema de queso de cabra El Majadal: un toque crujiente, fresco y sabroso para degustar después del steak. Y abrazaremos las dos preparaciones con miel de Segura, que nos aportará un aromático y dulce contraste.


Ingredientes:

  • Solomillo y lomo bajo de retinto perfectamente descargados de grasas y pieles y finamente picados a cuchillo. (Siempre de un proveedor de confianza, en nuestro caso, Carnicerías Donoso).
  • Jamón ibérico (o paleta) picado en dados muy pequeños.
  • Papada ibérica cortada en lonchas lo más finas posible (casi transparentes)
  • Alcaparras
  • Aceitunas machadas picadas en diminutos dados
  • Cebolla morada fresca (se puede sustituir por otras cebollas)
  • Mostaza antigua (se puede sustituir por otras mostazas. Si se usa mostaza de Dijon hay que tener cuidado con la cantidad porque resulta más invasiva)
  • Yema de huevo
  • Salsa de soja
  • Salsa chipotle (un guiño a Hispanoamérica)
  • Sal, pimienta molida y aceite de oliva virgen extra.
  • Tallos de apio
  • Crema de queso de cabra El Majadal
  • Manzana (preferentemente Granny Smith)
  • Miel de Segura de León

Yema curada en soja:

Utilizando huevos muy frescos, separamos las yemas de la clara y cubrimos con salsa de soja. Dejamos reposar en el frigorífico durante dos o tres horas. A más tiempo, más espesa estará la yema.

Tartar:

Aderezamos la carne una vez limpia y picada con un picadillo de aceitunas machadas, alcaparras y cebolla. Mezclamos con aceite de oliva virgen extra, un poco de mostaza, sal y pimienta. Las cantidades dependerán del gusto de cada uno. Nuestra recomendación es empezar por pequeñas cantidades de aderezo e ir aumentando hasta lograr que esté a nuestro gusto. Nosotros preferimos quedarnos cortos para respetar el sabor de la carne.


Barquillas de apio con queso de cabra:


Cortamos tallos de apio en trocitos de unos tres centímetros.

Batimos crema de queso de cabra El Majadal con un poco de pimienta negra molida. Si se desea, se puede rebajar la intensidad con algún queso crema o nata, pero no lo recomendamos.

Cortamos unos daditos de manzana de menos de medio centímetro y mezclamos con el queso.

Rellenamos los tallos de apio con la mezcla.


Montaje del plato:


Sacamos las yemas de la salsa de soja y con mucho cuidado las ponemos sobre un papel absorbente.

Disponemos una primera capa generosa de carne aderezada (si se quiere se puede utilizar molde), encima de esa capa añadimos una capa muy fina del jamón ibérico picado. Cubrimos con una segunda y también generosa capa de carne. En la zona central haremos una pequeña depresión donde alojaremos la yema curada. Cubriremos con papada ibérica la zona del tartar donde no haya yema. Si queremos podemos dar un ligero golpe de soplete para que funda un poco la grasa de la papada. Decoramos con unos puntos de salsa chipotle.

En otro punto del plato disponemos algunas barquillas de queso.

Regamos (con moderación) con unos hilos de miel.

Muchas gracias a Lorenzo Molina y a Isabel Garduño por la invitación a participar en esta Feria y a Juan Pedro Plaza por actuar de “inductor” de esta invitación. A toda la corporación municipal y a todos los segureños por vuestra hospitalidad y a Ángel Rodríguez Armijo por enseñarnos tanto sobre la raza retinta
.







martes, 23 de mayo de 2023

Magia en amarillo en Pancontigo


Cuando Eugenio llama hay que ir o, al menos, intentarlo porque nunca defrauda.

En la tarde de ayer nos congregaba para hablar de azafrán.

Pedro Pérez, gerente de la DOP Azafrán de la Mancha disertó sobre los secretos de azafrán y Rafael Prades, divulgador gastronómico, nos ofreció un delicioso postre elaborado con el dorado tesoro. Tampoco faltó un pan de azafrán salido del obrador de Pancontigo.


Una tarde ilustrativa, entretenida y, sobre todo, una tarde para disfrutar: Eugenio dice que Pancontigo es el lugar donde se cuece la magia y no le falta razón, pero es una magia sin truco. No es magia de ilusionista, es magia sin trampa ni cartón, es la magia que se crea cuando coinciden las gentes de buen comer. Cofrades veteranos, cocineros, cocinillas, periodistas o escritoras. Nunca falta la conversación, se derrocha camaradería y siempre falta tiempo. Nos quedamos con ganas de más. Esta vez han sido esas delicadas hebras, hilos de fuego, que entrelazan la esencia de la tierra y el sol y llenan de color y sabor nuestros platos desde hace siglos. La próxima… quién lo sabe, pero que sea pronto.








domingo, 21 de mayo de 2023

El duodécimo concierto: vientos del norte.



Desde el más recóndito norte, donde la vitalidad de sus bosques y tundras se entrelaza con la fuerza indomable de la tierra. Desde allí, donde la aurora boreal pinta el firmamento en una danza celestial que parece susurrar misteriosos cuentos ancestrales. Desde donde se alterna la serenidad de infinitas extensiones de bosques que presumen en el espejo de mil lagos con la sobrecogedora belleza de fiordos, angostos valles y montañas cincelados por los dioses del Asgard.

Desde Finlandia y Noruega nos llega el programa que la Orquesta de Extremadura ofreció en Badajoz el trece de abril. La Rapsodia noruega nº 3 de Johan Svendsen, el Concierto para trombón de Launy Grøndahl y la Sinfonía nº 2 en re mayor de Jean Sibelius con Toni Lloret, trombón solista, y la dirección de Miguel Romea llenaron el Palacio de Congresos de notas y armonías que se entrelazan con la belleza indomable de la tierra y las antiguas tradiciones del norte. Como un puente sonoro entre el pasado y el presente, la música nos transportó a un reino donde los ritmos ancestrales y los paisajes imponentes convergen en un abrazo eterno.
Invierno en Sognefjord. Johan Christian Dahl

Músicas que bien podrían ser la banda sonora de un paisaje de Eero Jarnelfelt o de Johan Chirsitian Dahl. Pongamos ahora la “banda culinaria”. Al igual que algunos conciertos pasados nos invitaron a viajar a Turquía, Brasil, Italia o Escocia, este concierto nos lleva a curiosear en los fogones de Noruega y Finlandia.
Metsalampi - Eero Jarnelfelt

Tienen merecida fama algunas preparaciones de pescado de la gastronomía noruega, pero hemos viajado al interior y elegido unas Kjøttkaker (albóndigas) porque así nos permitimos un gesto hacia la tierra sustituyendo el reno o la Norsk Rødt Fe (vaca roja) por nuestro retinto. Estas albóndigas son un plato muy popular en Noruega y con algunas variaciones lo encontramos en más países nórdicos, como bien nos han hecho saber en el paraiso de los muebles deconstruidos.

Kjøttkaker

Para las albóndigas:

500 gramos de carne picada (nosotros hemos utilizado retinto)
1 cucharadita de sal
Pimienta negra molida, nuez moscada rallada y jengibre en polvo
2 cucharadas de fécula de patata (el espesante de la marca de Maizena es fécula de patata) En su defecto podemos utilizar pan rallado.
100 cc de leche.

Para la salsa de carne:

4 cucharadas de mantequilla
4 cucharadas de harina
Caldo de carne (Nuestro caldo fue una cocción durante doce horas de cuatro huesos tostados de rodilla de vacuno, 250 gr de jarrete de retinto, zanahorias, puerro y apio).
Sal y pimienta.

Puré de guisantes:

Guisantes congelados
Caldo de ternera
Mantequilla, sal y pimienta.

Elaboración:

Primero, mezclaremos la carne, que habremos pedido que nos piquen muy finamente, con las especias, la sal, la fécula de patata y la leche. La moldearemos en forma de croquetas grandes y ovaladas.

Freiremos las albóndigas en mantequilla hasta que estén doradas.

Para la salsa, derretiremos mantequilla, añadiremos harina y cocinaremos a fuego lento hasta obtener un color nuez. Añadiremos caldo caliente gradualmente, dejaremos hervir y sazonaremos al gusto.

Incorporaremos las albóndigas a la salsa y cocinaremos a fuego lento hasta que estén listas.

Para la guarnición prepararemos un puré de guisantes con caldo de ternera, mantequilla, sal y pimienta. Y añadiremos a la guarnición unas patatas cocidas.

Remataremos el acompañamiento con una mermelada de arándanos.

Hemos acompañado el plato con un Famille Perrin Collection de Côtes du Rhòne de 2020 que entona bellas armonías con la mermelada de arándanos.

Y de arándano en arándano, tiro porque me toca y aterrizamos en Finlandia.

Los fineses son muy aficionados a la recolección de frutos silvestres. En verano es costumbre recorrer los extensos y bellos bosques recolectando frutos, entre ellos, arándanos. Tanto frutito ha dado lugar a un extenso recetario de mermeladas y tartas. Y para poner un dulce final ponemos en práctica una de las muchas fórmulas tradicionales. Hay que decir que poco tienen que ver el aroma de los arándanos cultivados a los que hemos tenido acceso con los que solemos recolectar en los bosques de Pirineos, pero nos han permitido elaborar una Mustikkapiirakka bastante resultona, al menos, una de las muchas versiones que hemos encontrado.

Mustikkapiirakka

Para la base:

115 gr. de mantequilla sin sal.
115 gr. de azúcar,
Un huevo
120 gr. de harina de respostería.
5 gr. de levadura química.
Extracto de vainilla

Para la cobertura:
180 gr. de nata ácida (Creime freiche)
50 gr. de azúcar.
Un huevo.
Arándanos en cantidad suficiente para cubrir la tarta.

Precalentaremos el horno a 180 grados y untaremos de mantequilla un molde de tarta poco profundo.

Mezclaremos la mantequilla con el azúcar, el extracto de vainilla y el huevo. Una vez que tengamos una mezcla homogénea, añadiremos la harina con la levadura tamizadas.

Distribuiremos la mezcla en el molde de tarta y lo cubriremos de arándanos, dejando un centímetro sin arándanos en los bordes.

Batiremos la nata ácida con el huevo y el azúcar y regaremos con esta mezcla los arándanos intentando dejar los bordes libres de mezcla.

Hornearemos unos 40 minutos o hasta que veamos que los bordes adquieren las tonalidades de los bosques en otoño y la cobertura está sólida.

Dejaremos volar la imaginación por los bosques finlandeses.



Conciertos de la temporada 2022-23 "Degusta"


Primer concierto Apología de la forma

Segundo concierto Belleza a contracorriente

Tercer concierto Aderezos intertextuales

Cuarto concierto: El cuarto concierto: saborear la admiración

Quinto concierto: Danzad, danzad malditos

Sexto concierto: Genealogías entrecruzadas

Séptimo concierto: Un brindis sagrado

Octavo concierto: El elogio de lo popular

Noveno concierto: Generación talento

Décimo concierto: Mirar atrás, caminar hacia delante

martes, 2 de mayo de 2023

El undécimo concierto: cuando lo pequeño habla de lo grande. Rin ran



Con las voces de Raquel Lojendio y Javier Franco y la dirección de su titular Andrés Salado, la OEX en su undécimo programa de la temporada de conciertos nos acerca dos breves óperas de principios y mediados del siglo XX. El teléfono o El amor a tres de Gian Carlo Menotti y El secreto de Susana de Ermanno Wolf-Ferrari.

Dos objetos cotidianos, el teléfono y el tabaco, dan pie a la construcción de sendos argumentos “…donde lo pequeño es capaz de hablar de lo grande…” (Notas al programa).

De un reciente viaje a la Sierra de Cazorla nos trajimos la receta del rin ran, que no solo nos trae el recuerdo onomatopéyico del ring ring del teléfono, sino que nos parece algo pequeño que habla de lo grande, como rezan las notas al programa del concierto.
 

En un montoncito de rin ran, una preparación extraordinariamente sencilla, encontramos a poco que escarbemos toda la grandeza del mar de olivos jienense, la epopeya de los barcos bacaladeros y los largos caminos carreteros trayendo uno de los pocos pescados que podían consumirse en las tierras de interior. Un montoncito de rin ran es la expresión del ingenio de una cocina humilde, casi de subsistencia, capaz de convertir media docena de ingredientes en un plato reconfortante, divertido y lleno de matices.

Tan difícil es poner puertas al campo como acotar el ámbito geográfico de una receta tradicional. Conocimos el rin ran en Cazorla, donde es habitual encontrarlo tanto en bares y restaurantes como en la cocina familiar, pero nos consta que hay versiones muy similares en otros lugares de Jaén y en algunas zonas de Murcia.

Desalamos unas migas de bacalao. Hidratamos ñoras secas y extraemos su carne o utilizamos la versión para vagos: carne de pimiento choricero en conserva: depende de cuán puristas queramos ser y cuánto nos pueda la pereza.

Cocemos patatas, siempre mejor cocerlas con piel, y una vez cocidas y peladas las machacamos con un poco de ajo, comino, sal y la carne de las ñoras. En estas recetas no indicamos cantidades porque todo depende del gusto, aunque en este caso recomendamos ser parcos con el ajo, moderados con el comino y generosos con las ñoras. Tenemos que obtener una pasta densa, fina y homogénea.

Picamos un poco de cebolla fresca, desmigamos bien el bacalao y mezclamos con la pasta de patata añadiendo un buen aceite de oliva virgen extra. Nosotros hemos utilizado un delicioso Puerta del Parque Picual de cosecha temprana de la D.O. Sierra de Cazorla, sin ánimo de desmerecer a los muchos aceites extremeños que también darán excelentes resultados. La cebolla fresca además de sabor aporta textura crujiente, será cuestión de gustos mezclarla con el puré o disponer el picadillo por encima en el momento de emplatar.

Decoramos con huevo duro picado y aceitunas negras o moradas.

Conciertos de la temporada 2022-23 "Degusta"


Primer concierto Apología de la forma

Segundo concierto Belleza a contracorriente

Tercer concierto Aderezos intertextuales

Cuarto concierto: El cuarto concierto: saborear la admiración

Quinto concierto: Danzad, danzad malditos

Sexto concierto: Genealogías entrecruzadas

Séptimo concierto: Un brindis sagrado

Octavo concierto: El elogio de lo popular

Noveno concierto: Generación talento

Décimo concierto: Mirar atrás, caminar hacia delante

domingo, 30 de abril de 2023

El décimo concierto: tradición y vanguardia


Al leer las notas al programa del décimo concierto de la temporada, no puedo evitar entrever algún paralelismo con la cocina actual:

“…¿en qué consiste la vanguardia? No hay dudas de la modernidad vital, creativa y estética de los tres protagonistas - Bacewicz, Schoemberg y Weill -, pero en todos los casos siempre ha habido un instante de pausa, de búsqueda de retaguardias. Escucharán estructuras formales ancladas en otros tiempos pero reformuladas para que no pierdan su capacidad de asombro. La repetición no se permite en el arte, pero tal vez el truco consista en mirar hacia atrás para caminar hacia delante.

¿Cuántos grandes platos de la mejor cocina de vanguardia no provienen de la reinterpretación de la cocina más tradicional?

Y mientras recuerdo algunas brillantes elaboraciones inspiradas en la cocina de antaño y aún resuenan las obras dirigidas por Catherine Larsen-Maguire al frente la Orquesta de Extremadura el 16 de marzo, leo unas propuestas de grandes maestros de la cocina sobre reinterpretaciones de recetas de cuaresma. Me seduce la idea de Martín Berasategui: unas torrijas elaboradas con bollos suizos o bollos de leche.

No cabe duda de que la torrija está de moda: no hay carta de postres que se precie que no incluya una torrija, (caramelizada en lugar de frita, la mayoría de las veces). No soy amigo de las modas en cocina, pero en vista de la cercanía de la Semana Santa y la devoción pacense por los bollos de leche de cierta pastelería de Badajoz, vamos con la propuesta de Berasategui.

Cortamos los bollos de leche en rebanadas de entre uno y dos centímetros de gruesos y dejamos al aire para que se endurezcan un poco, sin llegar a quedar quebradizas. Cuatro o cinco horas serán suficiente.

Mezclamos leche entera con nata líquida en una proporción de aproximadamente el 50%. Añadimos piel de limón, piel de naranja, azúcar y canela en rama. Llevamos a ebullición, dejamos hervir un par de minutos y dejamos infusionar durante una o dos horas.

Empapamos las rebanadas en la leche, pasaremos por huevo batido y freímos en un aceite bien caliente (mejor un aceite de sabor neutro: girasol, maíz…). Según vayamos sacándolas de la sartén, las pasaremos, primero por papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y luego, espolvoreamos con azúcar y canela.

Si nos sobra leche, podemos servir con una resultona salsa de tofe aromatizada: colamos la leche sobrante para quitar restos de migas. Preparamos un caramelo rubio (no conviene que sea muy oscuro para evitar sabores amargos) y añadimos la leche previamente calentada. Dejamos hervir hasta que reduzca un poco.

Y he aquí cómo un tradicional (y delicioso) aprovechamiento de pan se convierte en una golosa y delicada fruslería para acompañar un café.


Conciertos de la temporada 2022-23 "Degusta"


Primer concierto Apología de la forma

Segundo concierto Belleza a contracorriente

Tercer concierto Aderezos intertextuales

Cuarto concierto: El cuarto concierto: saborear la admiración

Quinto concierto: Danzad, danzad malditos

Sexto concierto: Genealogías entrecruzadas

Séptimo concierto: Un brindis sagrado

Octavo concierto: El elogio de lo popular

Noveno concierto: Generación Talento